Opinemos

Desde que el ser humano adquiere conciencia propia de su propia existencia, y del mundo que le rodea, comienza a mostrar su subjetividad y punto de vista sobre el mismo, reflexionando de manera autónoma o dirigida hacia otros interlocutores.

A este proceso llamamos argumentación, que no es más ni menos que opinar acerca del mundo que nos rodea. El texto argumentativo tiene como objetivo expresar opiniones o rebatirlas con el fin de persuadir a un receptor. La finalidad del autor puede ser probar o demostrar una idea (o tesis), refutar la contraria o bien persuadir o disuadir al receptor sobre determinados comportamientos, hechos o ideas. La argumentación, por importante que sea, no suele darse en estado puro, suele combinarse con la exposición. Mientras la exposición se limita a mostrar, la argumentación intenta demostrar, convencer o cambiar ideas.

La argumentación es algo que nos rodea, y así está presente en textos de los medios de comunicación como editoriales periodísticas, artículos de opinión, columnas, ensayos… o por medio de formas orales de comunicación como tertulias, debates, coloquios, mesas redondas, discursos políticos y publicitarios o conversaciones cotidianas.

El éxito de la argumentación está en saber exponer bien nuestro punto de vista (tesis) sobre un tema, por medio de datos e ideas (argumentos) que lo sostengan. Además deberemos de tener en cuenta el orden de la argumentación, el modo de comunicarnos, el entorno o contexto comunicativo y los interlocutores.

Servirán como argumentaciones orales los siguientes vídeos.

Anuncios